miércoles, 19 de octubre de 2016

ESTILOS !!!

La atracción de la escalada deportiva

1.- Como oportunidad para mejorar los estándares y técnicas de escalada, porque es más probable hacerlo en una subida con protección fija ya que el escalador se concentra plenamente en los movimientos de escalada, sin la carga de un rack de equipo y sin la preocupación de tener que instalar correctamente los seguros, en su lugar puede concentrarse y deleitarse en hacer frente a la dificultad absoluta y al movimiento puro.
2.- En escalada deportiva es más probable que el escalador pueda experimentar la diversión de la escalada, libre del miedo a las caídas.
3.- La escalada deportiva permite a los jóvenes escaladores iniciarse escalando bajo techo  para dar el primer paso en la roca natural con mayor confianza y seguridad. El joven escalador puede entonces ampliar su experiencia de escalada, aprendiendo todo sobre la escalada de aventura, siempre y cuando hayan quedado rocas en su estado natural, necesarias para ese fin.
4.- La popularidad de la escalada deportiva aporta empleo en las zonas de montaña. Los que
principalmente se benefician económicamente no solo son Guardianes y Guías, sino también a todos los que normalmente beneficia el turismo de montaña.
5.- Varias organizaciones encuentran la escalada deportiva de gran ayuda en la consecución de sus objetivos, tal como grupos de rescate de montaña, educadores y otras personas que utilizan la escalada como un antídoto contra el comportamiento anti-social, la lucha contra la obesidad, etc.

Los beneficios de la escalada de aventura: (donde el escalador tiene que proteger su propia vida)

1.- Desarrollar el sentido de la responsabilidad, especialmente para los jóvenes. “Las vías de escalada con poca protección requieren una medida especial de concentración y compromiso de los escaladores por su propia seguridad y la de su pareja”. (Página 5, Taladrar o no ser)
Obteniendo mayor satisfacción personal de tales subidas ya que existe una mayor demanda del ingenio del escalador y del ejercicio de su imaginación.
2.- Apreciar el uso de esos recursos limitados ya que cada acto de auto-protección es diferente del anterior.
3.- El noble arte de la auto-protección lleva al escalador a una más íntima relación con la roca ya que por necesidad la escalada se vuelve más creativa y comprometida con el medio rocoso. Para el primero que tiene que gestionar su propia protección, como escribió en un ensayo el americano John Long "no solo es una prueba del espíritu... sino que también ofrece mayores recompensas en términos de intensidad y recuerdos duraderos. Los escaladores que se limitan estrictamente a chapar y seguir rutas se privan de las mejores sensaciones que la escalada puede ofrecer”.
4.- Hay quienes consideran una forma de arte las nuevas rutas en estilo tradicional hechas por los pioneros. Esto es lo que a Duncan Ferguson, un escalador muy conocido en Colorado, lo movió a escribir al enterarse que se habían instalado unos parabolts junto a una vía clásica de hielo: "está en la naturaleza de la comunidad mundial de escalada que la visión y arte de los primeros en subir debe ser respetado y celebrado, porque es un tangible reflejo del potencial de ese ser humano en ese momento en el tiempo. Nos corresponde a nosotros respetar la altura de esa obra o dejarla de lado como un punto maravilloso de inspiración o una réplica de humanidad – muy a menudo sucederán ambas cosas al mismo tiempo".

5.- Los que tienen un sentido de la historia apreciarán escalar una ruta clásica sólo si
permanece inalterada por el taladro, no devaluada por el ánimo de lucro o por los cobardes  que no podían subir a afrontar el reto asumido por la pioneros valientes, como Mummery, Cassin, Bonatti, André Roche, Max Niedermann, Alex Huber cuyas rutas brillan como un faro a causa de la originalidad de la línea y la pureza de estilo.

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